martes, 7 de agosto de 2007

El futuro de la Radio


Alguien dijo, cuando llegó la televisión, que sería imposible que una caja con imágenes mantuviera sentada a una persona por más de 10 minutos. La sentencia era la de un medio de corto aliento, sin embargo, múltiples equívocos acompañaron esa . Ahora, otros afirman días finales para la radio.

¿Qué decir?

Internet, el satélite, el software y las herramientas modernas hoy permiten decir que en cualquier lugar medianamente dotado se puede hacer radio. Con ello, la esquina más lejana del barrio más olvidado podrá servir como vehículo comunicativo al mundo. Desde un computador de características mínimas, cualquiera podrá lanzarse a la producción radial.

El futuro del medio pasa por lo tecnológico pero no muere allí. La radio está hecha de mensajes y mientras en el campo, la vereda, la cuadra, el barrio o la ciudad se restituya el valor de la palabra radial y asomen las buenas ideas, esa radio mas allá de morir, será el motor que impulse nuevas dinámicas sociales.

La radio si deja de ser atractiva desaparece. La radio si deja de ser motor de desarollo social, desaparece. La radio si se separa de la comunidad dejará de existir. La radio si vive para la comercialización será una suma de monedas. La radio si se arrodilla ante la t.v o la Internet , saldrá del mercado. Si permanece sentada viendo pasar los signos de los tiempos se la llevará el presente y la hundirá en el pasado.

Entonces, ¿hacia donde caminar? Pues, hacia una radio que satisfaga los deseos, necesidades y expectativas de sus oyentes. Desde aquí, vemos una radio más preocupada y ocupada por los contenidos. Una FM plural y musical pero con contenidos.

El cd, moverá los diales. El mp3 será una propia emisora y como ya lo vemos, el dj dejará de acompañarnos con disertaciones triviales y repeticiones en sus palabras con modos y estilos de presentar lo que ya conocemos. La FM como hoy lo vemos, llegará a ser deportiva, cultural, de entrevista, en fin... renunciará al sonsonete de música + música = dinero. Una formula gastada para el futuro. Una mezcla floja y tibia que frente al futuro estará pegada con babas.

La comercialización de la radio dependerá del dios oyente. Así, será la "número uno" quien sea Lider en audiencia. Los otros, quedarán en el último rincón como quejosos de no encontrarse con la torta publicitaria.

Entones, ¿por qué escuchar una emisora local, cuando las ofertas de celulares permitirán escuchar radio, cuando la Internet ofrece paquetes diversos y coloridos con interesantes propuestas, cuando el automóvil por satélite pasará de 20 0 30 emisoras locales a miles de opciones mundiales?. ¿Cómo reaccionará el mercado frente a este tema?. ¿Qué podrá hacer una emisora de Girón-Santander, de un corregimiento de Nariño o una pequeña comunidad en el Valle?

Los oyentes del AM pasaron a FM y estos, pasarán a la Internet y el satélite. ¿Estamos preparados?. Podremos seguir con expresiones sosas y repetitivas de los... buenos días amigos oyentes... y Blablabla...

Entonces, el futuro probable estaría acompañado de emisoras segmentadas y de grandes contenidos que acompañan las parrillas de programación desde lo local. Espacios que toquen las necesidades de la comuna, la cuadra, el barrio. La globalización quedaría reservada para las cadenas de públicos sin rostros y voces conocidas. Las mañanas con sonidos de ciudad y olor a campo, serán el brillo del lenguaje radial que permita su sostenibilidad y permanencia en el dial.

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